2

EL CAMELLO SIN CUERDA (ajeno)

Estaba a punto de caer el sol y la caravana se preparó para pasar la noche en el desierto. El muchacho encargado de los camellos se acercó al guía y le  dijo: “Señor, tenemos un problema. Hay en total 20 camellos, pero solo tengo 19 cuerdas. ¿Cómo podemos solucionarlo?”.

El guía quiso tranquilizar al joven diciéndole: “No te preocupes, los camellos no son muy listos. Acércate al que ha quedado suelto y haz como si lo atases. Verás que se quedará allí quieto, como si en realidad le hubieses puesto una cuerda alrededor del cuello y las patas”.

Siguió su consejo y, a la mañana siguiente, cuando la caravana volvió a ponerse en marcha, todos los camellos comenzaron a avanzar en fila. Todos, menos uno. “Señor, hay uno de los animales que no quiere caminar esta mañana”, le dijo el chico encargado de la manada al guía. “¿Es, por casualidad, el que se quedó sin soga?”, le respondió. “Sí, ¿cómo lo sabe?”, continuó extrañado el jovenzuelo. “Ve y haz como que lo desatas, porque, si no se creerá que aún está trabado. Por eso no quiere caminar”, le explicó el guía.

Lo mismo le pasa a mucha gente, que son camellos atados sin cuerda porque los límites no los impone la realidad, sino nuestras propias creencias.

Anuncios
0

LOS TRES ANCIANOS (ajeno)

amor-exito-y-riqueza

(Imagen sacada de www.noticiasggl.com)

Una mujer que salía de su casa vio sentados en un banco a tres ancianos con aspecto de no haber comido en los últimos días. Se acercó a ellos y les invitó a pasar a su casa, donde les prepararía un buen desayuno, pero para su sorpresa, uno de los tres hombres le respondió: “Nosotros no podemos ser invitados a una casa juntos”. “¿Por qué?”, preguntó extrañada la generosa señora. El anciano con la barba más larga solo le respondió: “Su nombre es Riqueza”, dijo señalando a uno de sus compañeros. “El de este otro es Éxito y el mío, Amor. Ustedes decidirán a quién convidan”, concluyó.

El marido de la señora pensó que lo mejor sería que se sentara a su mesa Riqueza, así la prosperidad entraría por la puerta de su casa para instalarse. Su esposa consideró que aún mejor sería invitar a Éxito: “Así seríamos admirados por todos”, dijo.

La hija del matrimonio, una niña adoptada hacía 8 años, había permanecido callada hasta ahora, pero también dio su opinión: “¿Por qué no invitamos a Amor?, ¿Siempre hemos de pensar en el dinero y el éxito?”. Avergonzados, le hicieron caso, pero tras invitar a Amor, los tres ancianos se levantaron y dijeron:” Si hubiesen invitado a Éxito o Riqueza, los otros dos habrían quedado fuera, pero donde hay amor siempre hay éxito y riqueza”.

0

Sintítulo (propio)

feliz-despertar

(Imagen sacada de www.kineducando.wordpress.com)

Nunca pierdas las ganas.

Enfréntate a cada día nuevo como a todo comienzo, con ganas de superar retos.

No practiques el rencor, perdona y olvida, aunque limpies cada noche tu karma de esas energías que hayan podido quedarse estancadas y no te permitan fluir, no te permitan vivirte bien.

Agradece todo lo que tienes, incluso aunque creas que lo mereces, que te lo has ganado, pues la vida, casi por definición, no es justa, así que después de todo, tienes suerte.

Sigue deseando fuerte, visualizando claro, que todo llega.

Y dentro de todo el caos (incluso dentro del tuyo propio), encuentra tu calma, respira hondo y sal a ser feliz.

0

ÉSE NO ES MI PROBLEMA (ajeno)

Mirando a través del pequeño agujero de la pared, un ratón vio aterrorizado cómo los granjeros abrían un paquete que contenía una ratonera. Rápidamente corrió para avisar a todos los animales de la granja:”¡Hay una ratonera en casa!”. La gallina, el cordero y la vaca miraron extrañados al ratón y le dijeron que a ellos no les parecía ningún problema una pequeña ratonera, que estuviese tranquilo. El ratón volvió a su escondite muy abatido. Por la noche oyó cómo caía atrapada la primera víctima. La mujer del granjero se apresuró a verla y, como había muy poca luz, no se dio cuenta de que la trampa había pillado a un reptil por la cola. La serpiente mordió a la mujer y el granjero tuvo que llevársela corriendo al hospital.

Como regresó a casa con fiebre y lo mejor para recuperar fuerzas es una sopita, el granjero agarró el cuchillo para matar a la gallina y hacer un buen caldo. La enfermedad persistía y amigos y vecinos vinieron a visitarles, por lo que el hombre mató al cordero para alimentarlos. Al final, la mujer no mejoró y falleció, por lo que su pobre marido vendió la vaca para pagar el entierro. Así que la próxima vez que alguien tenga un problema y creamos que no nos incumbe, tendríamos que pensarlo dos veces.

0

LA LAGUNA CONGELADA (ajeno)

Dos niños estaban patinando sobre una laguna congelada. El día había empezado con un sol tibio de invierno, pero acababa de comenzar a nevar, por eso decidieron volver a sus casas. Y fue cuando se encontraban cerca de la orilla, donde la capa de hielo era más fina, cuando uno de los pequeños cayó al agua. Cuando su amiguito vio que daba manotazos intentando salir y que, cada vez más agotado, se hundía en el agua, fue a buscar una piedra y empezó a golpear el hielo con todas sus fuerzas. Al principio, se resistía, pero sin perder la calma fue a buscar una roca de mayor tamaño y la dejó caer junto a su amigo. El hielo empezó a cuartearse y, al hacerse más grande el agujero, pudo sacarlo vivo fuera.

Cuando llegó el equipo de salvamento y vieron lo sucedido, no podían creerse lo que había conseguido aquel niño. “Con esas manos tan pequeñas, ¿cómo lograste romper tú solo el hielo para rescatarlo?”, le dijeron. Entonces apareció un anciano que les dijo:”Yo sé cómo lo hizo”. “¿Cómo?”, le preguntaron asombrados. “No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo”, contestó el sabio anciano.

Y así es, la confianza en ti mismo hará que logres todo lo que te propongas, a pesar de la opinión de los demás.